La UVB de banda estrecha (Narrowband UVB) y la PUVA son métodos de fototerapia. La terapia UVB de banda estrecha, que utiliza rayos ultravioleta B artificiales con una longitud de onda de 311 nm, se ha consolidado en los últimos años como una opción segura y eficaz para el tratamiento de diversas afecciones cutáneas como la psoriasis y el eczema atópico. Las principales ventajas de este método incluyen la ausencia de necesidad de medicación oral, su aplicabilidad a pacientes embarazadas y lactantes, así como a personas con afecciones hepáticas y renales, su seguridad para los niños, la no exigencia de protección ocular especial después del tratamiento, su rentabilidad, un menor riesgo de cáncer de piel y la ausencia de necesidad de hospitalización. Estas características han hecho que la UVB de banda estrecha sea cada vez más preferida por los médicos.