En el tratamiento de la espina bífida, el objetivo principal es el cierre quirúrgico de la abertura en la médula espinal. Este procedimiento generalmente se realiza mediante cirugía. Dado que la espina bífida presenta un amplio espectro de manifestaciones clínicas, un enfoque multidisciplinario en su tratamiento es esencial. La colaboración entre diversas especialidades en la planificación del tratamiento es de vital importancia para maximizar la calidad de vida de los pacientes.
Para los casos más leves de la enfermedad, el tratamiento se centra en aliviar los síntomas y manejar los efectos de la condición. En tales casos, se pueden aplicar métodos de fisioterapia y tratamiento médico. Además, para prevenir y manejar posibles complicaciones, los pacientes pueden requerir estos tratamientos a lo largo de su vida.