La DMD (Distrofia Muscular de Duchenne) es una enfermedad genética que provoca debilidad muscular progresiva. Los principales síntomas y complicaciones que surgen con el tiempo incluyen:
* Pérdida de habilidades motoras: Los niños experimentan inicialmente dificultad para caminar y caídas frecuentes. La debilidad en los músculos de los hombros y los brazos dificulta las actividades diarias. Típicamente, alrededor de los 10 años, a medida que la debilidad muscular progresa, se pierde la capacidad de caminar de forma independiente y el uso de una silla de ruedas se vuelve inevitable.
* Afectación cardíaca: El debilitamiento de los músculos cardíacos puede conducir a problemas cardíacos graves como la cardiomiopatía.
* Insuficiencia respiratoria: La debilidad progresiva de los músculos respiratorios causa dificultad para respirar y, con el tiempo, puede requerirse soporte respiratorio.
* Curvatura espinal (Escoliosis): El debilitamiento de los músculos del tronco altera el equilibrio espinal, lo que puede llevar al desarrollo de escoliosis.
* Disfagia (dificultad para tragar): La afectación de los músculos responsables de la deglución puede conducir a problemas nutricionales y, en etapas avanzadas, a la necesidad de sondas de alimentación.