Las primeras etapas de la nefropatía diabética generalmente no presentan síntomas distintivos. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer varios signos. Estos incluyen presión arterial alta (hipertensión), la presencia de proteínas o albúmina en la orina (albuminuria) (que, dependiendo de su gravedad, puede manifestarse como hinchazón, especialmente en los tobillos, pies o manos, y un aumento de peso asociado), micción frecuente, dificultad para concentrarse y confusión, dificultad para respirar, pérdida de apetito, náuseas y vómitos. También se observa que la hipertensión es el doble de común en personas con diabetes en comparación con aquellas sin diabetes.