Después de la extirpación quirúrgica o por otros métodos de los fibroadenomas, existe la posibilidad de recurrencia. Si se detecta una nueva masa, es necesario realizar un examen clínico, imágenes radiológicas y una biopsia para confirmar si se trata de un fibroadenoma.

Los riesgos generales que pueden presentarse después de la cirugía de fibroadenoma incluyen:
* Dolor
* Sangrado
* Signos de infección como hinchazón o secreción
* Si bien pueden ocurrir cambios en la forma del seno dependiendo del tamaño del fibroadenoma extirpado, con los enfoques quirúrgicos estéticos actuales, tales deformidades cosméticas son ahora menos comunes.