Los síntomas asociados con una baja saturación de transferrina a menudo ocurren junto con la deficiencia de hierro, pero pueden variar de persona a persona. Los síntomas que pueden surgir de esta condición incluyen:
* Tono de piel pálido o blanco amarillento
* Fatiga y cansancio persistentes a pesar de un sueño adecuado
* Caída del cabello y encanecimiento prematuro
* Mayor sensibilidad al frío o una sensación constante de frío
* Dificultad para concentrarse y déficit de atención
* Sensación de frío extremo en manos y pies
* Irritabilidad, ansiedad y síntomas de estado de ánimo deprimido
* Síndrome de Pica (un deseo de sustancias no nutritivas como tierra o hielo)
* Irregularidades del ritmo cardíaco y palpitaciones
Cuando estos síntomas se detectan en las primeras etapas, pueden ser manejados y mejorados con métodos de tratamiento adecuados.