Varias afecciones pueden confundirse con la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA); las más notables son la Esclerosis Múltiple (EM) y la enfermedad de Parkinson.

La Esclerosis Múltiple es una de las afecciones más comunes que pueden imitar la ELA. En sus primeras etapas, tanto la ELA como la EM pueden presentar síntomas similares como rigidez muscular, espasmos y dificultad para caminar. Sin embargo, a medida que estas enfermedades progresan, sus características distintivas se hacen más evidentes. La EM es una enfermedad autoinmune que afecta la vaina de mielina de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal, mientras que la ELA es una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a las neuronas motoras superiores e inferiores, a menudo comenzando en una parte localizada del cuerpo.

La enfermedad de Parkinson también comparte algunas similitudes tempranas con la ELA. Síntomas como la inestabilidad postural en las etapas iniciales pueden llevar a confusión diagnóstica. No obstante, el Parkinson afecta principalmente regiones específicas del cerebro en lugar de un impacto generalizado en las neuronas de todo el cuerpo.