Los principales factores que afectan la fertilidad femenina incluyen la predisposición genética, la edad materna avanzada, las irregularidades del ciclo menstrual, las enfermedades de transmisión sexual, problemas metabólicos como la obesidad y la resistencia a la insulina, factores de estilo de vida como el tabaquismo, el alcohol y el consumo excesivo de cafeína, y el estrés crónico.