Para proteger a los niños de las infecciones por parásitos intestinales, se deben tomar las siguientes precauciones:
La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses es una medida protectora.
Al hacer la transición a los alimentos complementarios, se debe prestar la máxima atención a las normas de higiene durante la preparación, el almacenamiento y el servicio de los alimentos.
El agua utilizada para preparar alimentos para bebés o comidas debe ser fiable o previamente hervida. Nunca se deben usar aguas de origen desconocido ni agua de pozo.
Debe evitarse el consumo de carne cruda y productos cárnicos crudos.
Las verduras y frutas que se vayan a consumir crudas deben lavarse muy bien.
Se debe evitar que los niños caminen descalzos sobre la tierra, y es imprescindible que usen zapatos cuando estén al aire libre.
El contacto con animales callejeros (gatos y perros) debe reducirse al mínimo.