La miocarditis, o inflamación del músculo cardíaco, en niños es una afección grave que puede surgir debido a diversos factores. Entre las causas más comunes se encuentran las infecciones virales como la gripe, el adenovirus y la rubéola. Los agentes bacterianos u otros agentes infecciosos también pueden provocar miocarditis. Además, ciertos medicamentos, productos químicos, radiación y enfermedades autoinmunes que causan inflamación en diferentes órganos del cuerpo también pueden ser factores contribuyentes. Las infecciones contraídas por la madre durante el embarazo pueden causar inflamación del músculo cardíaco en los recién nacidos.
El curso de la miocarditis varía mucho de un niño a otro. Mientras que algunos niños se recuperan completamente, otros pueden desarrollar insuficiencia cardíaca grave o enfermedad cardíaca crónica. Estadísticamente, aunque se observa una recuperación completa en aproximadamente el 10-20% de los casos, una parte significativa enfrenta un riesgo a largo plazo de problemas cardíacos crónicos o insuficiencia cardíaca. Los síntomas pueden ser menos pronunciados en niños mayores de 2 años. Debido a la alteración del flujo sanguíneo en el corazón, pueden desarrollarse daños en otros órganos como el hígado y los riñones.
La monitorización regular por un cardiólogo pediátrico especializado es de vital importancia para estos niños. Los niños bajo seguimiento tienen el potencial de desarrollar trastornos del ritmo, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones cardíacas en el futuro.