Volver a la Búsqueda
ES
Los problemas de salud ocular pueden surgir debido a factores como la predisposición genética y el envejecimiento. Se recomiendan exámenes oculares regulares, especialmente para personas de 40 años o más. Además de la presbicia relacionada con la edad, también pueden desarrollarse otras afecciones oculares como el glaucoma, la degeneración macular relacionada con la edad, las cataratas y la retinopatía diabética. Las personas con factores de riesgo como enfermedades sistémicas (diabetes, presión arterial alta) o profesiones que exigen un gran esfuerzo visual deben someterse a exámenes con mayor frecuencia. Al asistir a su cita con el oftalmólogo, es fundamental que revele completamente sus quejas, todos los medicamentos que esté usando actualmente y el historial médico de su familia. Además, debe llevar consigo cualquier gafa o lente de contacto que utilice. Durante el examen, su médico puede aplicar gotas para dilatar sus pupilas. Aunque este procedimiento hace que sus ojos sean más sensibles a la luz, es de vital importancia para un examen detallado del fondo de ojo. El examen procede con la verificación de los movimientos oculares, la inspección de los párpados y las pruebas de adaptación a la luz y a distancias cercanas. Además, su agudeza visual se evalúa pidiéndole que lea letras durante una prueba de agudeza visual. El examen concluye con una inspección de la retina y una biomicroscopía. Estos exámenes son generalmente indoloros y cómodos.