La fibrinogenemia elevada se refiere a una situación en la que los niveles de fibrinógeno superan el rango normal considerado de 200-400 mg/dL. Esta condición aumenta el riesgo de formación de coágulos sanguíneos, que pueden dañar órganos vitales como el corazón y el cerebro, y por lo tanto puede conducir a un riesgo de accidente cerebrovascular. Los niveles altos de fibrinógeno también pueden causar un aumento en los niveles de dímero D. Además, la fibrinogenemia elevada también puede presentarse como una condición crónica en algunas personas.