Este es un problema común que surge de la sequedad bucal (xerostomía). La saliva contiene naturalmente sustancias antimicrobianas, como enzimas, que combaten las bacterias dañinas. Esto proporciona una barrera protectora crucial contra la caries dental. Cuando el flujo salival se reduce, la producción de estas enzimas protectoras disminuye. Consecuentemente, los dientes se vuelven más susceptibles a la caries.