Para individuos de 20 años o más, se recomienda que sus niveles de triglicéridos y colesterol (total, HDL, LDL) sean revisados al menos una vez cada cinco años. A partir de los 30 años, los chequeos rutinarios anuales son aconsejables. Antes de estas mediciones, es obligatorio un período de ayuno de 8 a 12 horas.