La toxoplasmosis es una enfermedad causada por el parásito *Toxoplasma gondii*. Este parásito reside típicamente en los intestinos de los gatos y se excreta al medio ambiente a través de sus heces. La transmisión a los humanos ocurre principalmente a través de las siguientes vías:

* Heces de Gatos Infectados: Los gatos pueden propagar el parásito *Toxoplasma gondii* a través de sus heces. Los humanos pueden infectarse al limpiar areneros de gatos infectados o por contacto con suelo contaminado por el parásito. Por lo tanto, usar guantes al limpiar la caja de arena de los gatos y lavarse las manos a fondo es crucial para reducir el riesgo de infección.
* Consumo de Carne Poco Cocinada o Cruda: El consumo de carne poco cocinada o cruda que contiene el parásito *Toxoplasma gondii* es una vía importante de transmisión a los humanos. Asegurar que la carne esté bien cocida minimiza este riesgo.
* Agua y Alimentos Contaminados: El parásito puede contaminar alimentos como verduras y frutas a través de agua contaminada. Es fundamental lavar a fondo estos alimentos antes de consumirlos para prevenir la infección.
* Contacto con Animales Infectados: La transmisión también puede ocurrir por contacto directo con animales infectados. Las personas que trabajan en profesiones que requieren contacto regular con animales, como el trabajo agrícola, tienen un mayor riesgo.
* Transmisión Congénita (Durante el Embarazo): La infección por toxoplasmosis puede transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo, lo que podría provocar problemas de salud graves.