La diabetes tipo 2 se manifiesta típicamente con síntomas como aumento de la sed, micción frecuente y fatiga. Otros síntomas comunes asociados con la diabetes tipo 2 incluyen boca seca y sed persistente, aumento de la frecuencia de la micción particularmente por la noche, fatiga y debilidad persistentes, visión borrosa, heridas o llagas de curación lenta, entumecimiento u hormigueo en manos o pies, pérdida de peso inexplicable y reducción de la masa muscular, infecciones recurrentes, y piel seca y con picazón. El inicio de los síntomas de la diabetes tipo 2 suele ser gradual, desarrollándose sutilmente a lo largo de varios años, e incluso puede ser asintomático en algunas personas. El manejo generalmente implica modificaciones en el estilo de vida, medicamentos y chequeos médicos regulares.