La fiebre tifoidea es una infección causada por la bacteria Salmonella Typhi, que se manifiesta con síntomas como fiebre, diarrea y vómitos. Si no se diagnostica a tiempo y se trata adecuadamente, puede provocar complicaciones graves. Las posibles complicaciones incluyen: Hemorragia interna, perforación intestinal, inflamación de la vesícula biliar (colecistitis), bronquitis, neumonía y otros problemas respiratorios, miocarditis (inflamación del músculo cardíaco), osteomielitis (inflamación del hueso), insuficiencia renal.