Las enfermedades autoinmunes se caracterizan por el ataque del sistema inmunitario a las propias células, tejidos y órganos sanos del cuerpo por razones desconocidas o no completamente comprendidas. Debido a su naturaleza compleja, actualmente no existe una cura definitiva para las enfermedades autoinmunes. El objetivo principal de los tratamientos actuales es aliviar los síntomas, ralentizar la progresión de la enfermedad y controlar la hiperactividad del sistema inmunitario. Estos tratamientos a menudo pueden ser de por vida y se manejan según la condición del paciente.