El engrosamiento de la pared uterina, particularmente la hiperplasia endometrial, puede manifestarse como sangrado uterino anormal y abundante, lo que potencialmente conduce a anemia. Una preocupación significativa es la hiperplasia endometrial atípica que, si no se trata, conlleva un riesgo sustancial de transformación maligna. Específicamente, el cáncer de endometrio se desarrolla en aproximadamente el 8% de las mujeres con hiperplasia endometrial atípica simple no tratada y en aproximadamente el 30% de aquellas con hiperplasia endometrial atípica compleja no tratada.