La trombocitosis es una condición caracterizada por un recuento de plaquetas (PLT) superior a 450.000 por microlitro de sangre. Esta condición puede conllevar un mayor riesgo de coágulos sanguíneos o accidente cerebrovascular. Los síntomas comunes pueden incluir dolor de cabeza, dolor en el pecho, episodios de desmayo, alteraciones visuales temporales, entumecimiento u hormigueo en las extremidades (manos y pies) y mareos.
Un recuento elevado de plaquetas generalmente indica una producción excesiva de plaquetas en la médula ósea, y es esencial realizar pruebas exhaustivas para determinar la causa subyacente. Observada con mayor frecuencia en la vejez, una elevación de plaquetas de origen medular se define como "trombocitosis esencial" y requiere un tratamiento eficaz.
Los enfoques de tratamiento se determinan en función de la evaluación del perfil de riesgo del paciente. A las personas de bajo riesgo, generalmente menores de 60 años y sin antecedentes previos de trombosis, se les suele recomendar tomar anticoagulantes en dosis bajas, como el ácido acetilsalicílico. Para los pacientes con recuentos de plaquetas significativamente altos o aquellos en el grupo de alto riesgo, se administra terapia anticoagulante (adelgazamiento de la sangre) junto con medicamentos diseñados para reducir el recuento de plaquetas.