La fertilización in vitro (FIV) es una tecnología de reproducción asistida que ayuda a lograr el embarazo al fertilizar los óvulos de una mujer (oocitos) con el esperma de un hombre en un entorno de laboratorio, seguido de la transferencia de los embriones resultantes al útero.

Además del método convencional de FIV, la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) es una técnica utilizada en la reproducción asistida donde un solo espermatozoide del compañero masculino se inyecta directamente en un óvulo de la compañera femenina bajo un microscopio para facilitar la fertilización. Este método es particularmente preferido para lograr la fertilización y el embarazo en casos de infertilidad de factor masculino.

En un embarazo natural, el esperma masculino penetra y fertiliza un óvulo liberado de los ovarios después de la ovulación dentro del cuerpo de la mujer. El óvulo fertilizado luego se implanta en la pared uterina. Cuando este proceso natural no puede ocurrir, la fertilización in vitro (FIV), que se ha aplicado desde finales de la década de 1970, representa la forma más efectiva de tecnología de reproducción asistida.

La primera 'bebé probeta', Louise Brown, nació el 25 de julio de 1978, y Robert Edwards y Patrick Steptoe, quienes colaboraron en el método de FIV, son considerados pioneros de la FIV. El tratamiento de FIV se ofrece cuando las mujeres no pueden concebir de forma natural.