Síntomas como dolor en el pecho, mareos, pérdida de conciencia, latidos cardíacos irregulares (arritmia), palpitaciones, dificultad para respirar, disminución de la capacidad de esfuerzo y fatiga rápida pueden ser indicativos de posibles afecciones cardíacas. Cuando se observan estos síntomas, generalmente se realiza un electrocardiograma (ECG) como paso inicial en la evaluación de la salud cardiovascular.