Volver a la Búsqueda
ES
Si bien las aplicaciones de quimioterapia clásica siguen siendo importantes en el tratamiento del cáncer, métodos innovadores como los medicamentos dirigidos, las inmunoterapias y las terapias moleculares aumentan significativamente las tasas de éxito del tratamiento.
Fármacos Dirigidos Inteligentes
Estos fármacos tienen como objetivo detener el desarrollo tumoral inhibiendo específicamente las señales de crecimiento de las células cancerosas. Diseñados como pequeñas moléculas o anticuerpos, ejercen su efecto uniéndose a los receptores de crecimiento de las células cancerosas. Pueden administrarse tanto por vía oral en forma de pastillas como por vía intravenosa. Con efectos secundarios mínimos o controlables, como náuseas y caída del cabello, estos fármacos ofrecen una opción de tratamiento eficaz para los pacientes y mejoran su calidad de vida durante el proceso de tratamiento. Se utilizan en muchos tipos de cáncer, especialmente en tumores cerebrales, cánceres de cabeza y cuello, pulmón, estómago, mama, riñón y próstata. Los fármacos dirigidos no reemplazan las quimioterapias clásicas, sino que se aplican como parte de tratamientos combinados en ciertos tipos de cáncer.
Inmunoterapia
Este método de tratamiento tiene como objetivo activar o dirigir el propio sistema inmunitario del cuerpo para combatir el cáncer. Apoya el tratamiento de la enfermedad aumentando la activación de las células que combaten el cáncer presentes de forma natural en el cuerpo humano o dirigiéndolas hacia el tejido canceroso. Generalmente se administra por vía intravenosa como suero a intervalos de 2 a 3 semanas. Además de proporcionar resultados muy efectivos en el melanoma maligno y el cáncer de pulmón, también se utiliza con éxito en varios tipos de cáncer, como los cánceres de riñón y linfomas.
Terapias Moleculares y Radiomoleculares
Para los pacientes que no son candidatos a cirugía o tienen tumores diseminados, las terapias moleculares y radiomoleculares ofrecen importantes alternativas que prolongan la esperanza de vida y mejoran la calidad de vida. Estos tratamientos utilizan moléculas que se dirigen a las características específicas o vulnerabilidades de las células cancerosas. Cuando se administran por vía oral o intravenosa, llegan a la zona cancerosa, minimizando los efectos en los tejidos sanos mientras destruyen las células tumorales.
* Terapia con Microesferas de Itrio-90: En los tumores hepáticos, microesferas radiactivas microscópicas que contienen "itrio-90" se administran directamente al tumor, proporcionando radiación de alta energía que conduce a la regresión tumoral y a una supervivencia prolongada.
* Terapias con Péptidos Radiactivos (Actinio, Lutecio, etc.): Son opciones altamente efectivas para afecciones como tumores neuroendocrinos (que pueden originarse en el estómago, páncreas, intestino, tiroides, pulmón) y cáncer de próstata avanzado. Los péptidos radiactivos administrados por vía intravenosa se adhieren a las células diana, emitiendo una gran cantidad de radiación localizada y destruyendo las células cancerosas. Estos métodos tienen el potencial de detener la progresión de la enfermedad en pacientes donde la cirugía no es factible.
* Terapia con Yodo Radiactivo (Terapia Atómica): Esta es una terapia con radionúclidos ampliamente utilizada en el tratamiento de los cánceres de tiroides. Se administra principalmente por vía oral como cápsula o líquido después de la cirugía.
¿Cuáles son los tipos de medicamentos de quimioterapia?
Fármacos Dirigidos Inteligentes
Estos fármacos tienen como objetivo detener el desarrollo tumoral inhibiendo específicamente las señales de crecimiento de las células cancerosas. Diseñados como pequeñas moléculas o anticuerpos, ejercen su efecto uniéndose a los receptores de crecimiento de las células cancerosas. Pueden administrarse tanto por vía oral en forma de pastillas como por vía intravenosa. Con efectos secundarios mínimos o controlables, como náuseas y caída del cabello, estos fármacos ofrecen una opción de tratamiento eficaz para los pacientes y mejoran su calidad de vida durante el proceso de tratamiento. Se utilizan en muchos tipos de cáncer, especialmente en tumores cerebrales, cánceres de cabeza y cuello, pulmón, estómago, mama, riñón y próstata. Los fármacos dirigidos no reemplazan las quimioterapias clásicas, sino que se aplican como parte de tratamientos combinados en ciertos tipos de cáncer.
Inmunoterapia
Este método de tratamiento tiene como objetivo activar o dirigir el propio sistema inmunitario del cuerpo para combatir el cáncer. Apoya el tratamiento de la enfermedad aumentando la activación de las células que combaten el cáncer presentes de forma natural en el cuerpo humano o dirigiéndolas hacia el tejido canceroso. Generalmente se administra por vía intravenosa como suero a intervalos de 2 a 3 semanas. Además de proporcionar resultados muy efectivos en el melanoma maligno y el cáncer de pulmón, también se utiliza con éxito en varios tipos de cáncer, como los cánceres de riñón y linfomas.
Terapias Moleculares y Radiomoleculares
Para los pacientes que no son candidatos a cirugía o tienen tumores diseminados, las terapias moleculares y radiomoleculares ofrecen importantes alternativas que prolongan la esperanza de vida y mejoran la calidad de vida. Estos tratamientos utilizan moléculas que se dirigen a las características específicas o vulnerabilidades de las células cancerosas. Cuando se administran por vía oral o intravenosa, llegan a la zona cancerosa, minimizando los efectos en los tejidos sanos mientras destruyen las células tumorales.
* Terapia con Microesferas de Itrio-90: En los tumores hepáticos, microesferas radiactivas microscópicas que contienen "itrio-90" se administran directamente al tumor, proporcionando radiación de alta energía que conduce a la regresión tumoral y a una supervivencia prolongada.
* Terapias con Péptidos Radiactivos (Actinio, Lutecio, etc.): Son opciones altamente efectivas para afecciones como tumores neuroendocrinos (que pueden originarse en el estómago, páncreas, intestino, tiroides, pulmón) y cáncer de próstata avanzado. Los péptidos radiactivos administrados por vía intravenosa se adhieren a las células diana, emitiendo una gran cantidad de radiación localizada y destruyendo las células cancerosas. Estos métodos tienen el potencial de detener la progresión de la enfermedad en pacientes donde la cirugía no es factible.
* Terapia con Yodo Radiactivo (Terapia Atómica): Esta es una terapia con radionúclidos ampliamente utilizada en el tratamiento de los cánceres de tiroides. Se administra principalmente por vía oral como cápsula o líquido después de la cirugía.