Entre los síntomas que pueden surgir en casos de inflamación de próstata (prostatitis) se incluyen: micción frecuente, especialmente por la noche, una necesidad urgente de orinar, una sensación de ardor o escozor al orinar, dolor al orinar, orina turbia, sangre en la orina o el semen, fiebre y escalofríos, así como dolor abdominal, inguinal o lumbar.