Para las personas con enfermedad de Addison, es esencial usar una identificación de alerta médica (como una pulsera o un collar) que indique claramente su condición y describa los procedimientos de emergencia críticos. La adherencia constante a los regímenes de medicación prescritos y la asistencia regular a las citas de seguimiento son primordiales para gestionar la condición de manera efectiva. Durante períodos de estrés fisiológico (por ejemplo, infecciones graves, pérdida significativa de sangre, traumatismos, procedimientos quirúrgicos o esfuerzo físico intenso), puede ser necesario un aumento en la dosis de la medicación. Si aparecen síntomas de una crisis suprarrenal (como náuseas persistentes, vómitos, pérdida de conciencia o hipotensión) a pesar de los ajustes de dosis adecuados, la hospitalización inmediata es crucial. Las mujeres con enfermedad de Addison que planifican o experimentan un embarazo deben recibir atención colaborativa tanto de un obstetra como de un endocrinólogo, ya que las dosis de medicación con frecuencia requieren ajustes durante la gestación.