En pacientes mayores diagnosticados con leucemia mieloide aguda (LMA), la terapia de inducción de remisión estándar generalmente no se considera adecuada debido a la intolerancia a las toxicidades relacionadas con el tratamiento. En estos pacientes, se priorizan principalmente las terapias dirigidas y los fármacos de nueva generación. Uno de los regímenes más utilizados es la terapia combinada de venetoclax y azacitidina.