La insuficiencia cardíaca es un cuadro clínico complejo que puede surgir por muchas causas diferentes. Por lo tanto, su tratamiento se basa en el principio de identificar y eliminar la causa subyacente. Por ejemplo, en pacientes que desarrollan insuficiencia cardíaca debido a arterias bloqueadas, la apertura de los vasos obstruidos es generalmente el método de tratamiento inicial más prioritario y eficaz. Sin embargo, si el proceso de la enfermedad ha avanzado y se han producido daños permanentes en el corazón, la apertura o el reemplazo de los vasos obstruidos podría no restaurar completamente las funciones cardíacas o resolver completamente la insuficiencia cardíaca. En tales casos, se requieren tratamientos de apoyo rutinarios de por vida. El paso más importante en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva es siempre aplicar opciones de tratamiento dirigidas a la causa específica.