Las arterias coronarias son vasos sanguíneos que suministran sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco, recorriendo su superficie externa. La enfermedad de las arterias coronarias (EAC) se desarrolla cuando estas arterias se estrechan o bloquean, comúnmente debido a la acumulación de placa (aterosclerosis). Si bien un estrechamiento parcial puede causar síntomas como dolor en el pecho (angina), un bloqueo súbito y completo puede provocar un ataque cardíaco. La Intervención Coronaria Percutánea (ICP) es un procedimiento no quirúrgico diseñado para abrir estas arterias coronarias estrechas o bloqueadas. Durante la ICP, se inserta un catéter en un vaso sanguíneo periférico y se guía hasta la arteria coronaria afectada. El procedimiento generalmente implica el uso de un balón para ensanchar el segmento estrechado y, a menudo, la colocación de un pequeño tubo de malla, conocido como stent, para mantener la permeabilidad de la arteria.