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La Aspartato Aminotransferasa (AST) es una enzima importante que se encuentra principalmente en los tejidos del hígado, corazón y músculos. Cuando cualquiera de estos tejidos sufre daño, la AST se libera al torrente sanguíneo. La medición del nivel de AST en la sangre es un indicador crítico para detectar daño hepático y diagnosticar enfermedades del hígado. La AST también se conoce como SGOT (transaminasa glutámico-oxalacética sérica) y se utiliza para evaluar la función hepática. Cuando el hígado está dañado, se libera más AST en la sangre, lo que lleva a niveles sanguíneos elevados. Los niveles altos de AST indican un trastorno o daño en el hígado u otros órganos donde se encuentra la enzima AST.
Los niveles de AST generalmente se consideran altos cuando superan los valores de referencia, que suelen oscilar entre 8 y 33 U/L; sin embargo, este rango puede variar según el laboratorio. Las principales condiciones que conducen a un AST elevado incluyen cáncer de hígado, hepatitis crónica, cirrosis y obstrucciones de los conductos biliares. Los síntomas asociados con un AST elevado pueden incluir náuseas, vómitos, dolor abdominal, ictericia, pérdida de apetito y fatiga.
En individuos sanos, los niveles de AST suelen permanecer dentro de los límites normales, y los niveles bajos de AST rara vez constituyen una condición peligrosa por sí solos. Sin embargo, los niveles bajos de AST pueden ser un indicador de ciertas condiciones médicas como enfermedades renales, diabetes, deficiencias nutricionales o deficiencia de vitamina B6. Generalmente, siempre que se mantengan bajo control, los niveles bajos de AST no representan un riesgo grave para la salud.
¿Qué es la AST (Aspartato Aminotransferasa)?
Los niveles de AST generalmente se consideran altos cuando superan los valores de referencia, que suelen oscilar entre 8 y 33 U/L; sin embargo, este rango puede variar según el laboratorio. Las principales condiciones que conducen a un AST elevado incluyen cáncer de hígado, hepatitis crónica, cirrosis y obstrucciones de los conductos biliares. Los síntomas asociados con un AST elevado pueden incluir náuseas, vómitos, dolor abdominal, ictericia, pérdida de apetito y fatiga.
En individuos sanos, los niveles de AST suelen permanecer dentro de los límites normales, y los niveles bajos de AST rara vez constituyen una condición peligrosa por sí solos. Sin embargo, los niveles bajos de AST pueden ser un indicador de ciertas condiciones médicas como enfermedades renales, diabetes, deficiencias nutricionales o deficiencia de vitamina B6. Generalmente, siempre que se mantengan bajo control, los niveles bajos de AST no representan un riesgo grave para la salud.