Volver a la Búsqueda
ES
La ablación, derivada del latín 'quitar o destruir', es un procedimiento médico mínimamente invasivo. Típicamente emplea energía de radiofrecuencia o crioablación (congelación) para dirigirse y eliminar con precisión tejidos específicos. En cardiología, la ablación se utiliza para tratar ritmos cardíacos anormales neutralizando pequeñas áreas del tejido cardíaco responsables de las irregularidades eléctricas, impidiendo así que el corazón genere ritmos irregulares o anormales. También se aplica en oncología, por ejemplo, en el tratamiento de cánceres de mama y tiroides, para destruir células malignas. Una ventaja clave de la terapia de ablación, especialmente cuando se realiza como la segunda etapa de un estudio electrofisiológico (EEF) en casos cardíacos, es su potencial para proporcionar una mejora significativa a largo plazo y, a menudo, una solución definitiva para los pacientes, restaurando sustancialmente la función cardíaca normal.