El tratamiento de la neuropatía se determina según su etiología subyacente. Dado que la diabetes es la causa más común, un control eficaz del azúcar en sangre es un paso fundamental. En los casos de neuropatía diabética, se pueden administrar tratamientos como analgésicos y medicamentos neuropáticos específicos para manejar los síntomas y aliviar el daño nervioso. Para las neuropatías asociadas a la insuficiencia renal crónica, la eliminación de los metabolitos tóxicos acumulados en el cuerpo es crítica. En consecuencia, los tratamientos farmacológicos y, si es necesario, la diálisis contribuyen a la mejora de la neuropatía. Para las neuropatías genéticas, aún no existe una cura definitiva, y la mayoría de los tratamientos se encuentran todavía en fase de investigación. En estos casos, se aplica fisioterapia específica para el paciente y tratamientos de apoyo dirigidos al alivio de los síntomas.