Los ganglios linfáticos son una parte crucial de nuestro sistema inmunitario. Son responsables de proteger nuestro cuerpo de microbios, células tumorales y su propagación. Aproximadamente 600 ganglios linfáticos, que suelen medir entre 5 mm y 1 cm, se encuentran en varias partes del cuerpo, como el cuello, delante y detrás de la oreja, debajo de la mandíbula, las axilas, la región inguinal y los órganos internos. Estos ganglios, que contienen glóbulos blancos, desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento saludable del sistema inmunitario al filtrar bacterias y toxinas del cuerpo.