El monitoreo remoto de pacientes se puede realizar fácilmente a través de tecnologías digitales. En este sistema, un electrodo de aproximadamente 2x5 cm, colocado en el pecho, se sincroniza con el teléfono inteligente del paciente. Los datos recopilados son monitoreados en tiempo real por un equipo hospitalario especialmente capacitado, y la información relevante se transmite al médico del paciente. Este período de monitoreo puede extenderse de un día a un mes. Los pacientes pueden retirar temporalmente el electrodo, por ejemplo para bañarse, y volver a colocarlo después. Durante el período de monitoreo, los pacientes tienen la oportunidad de tener consultas breves con el equipo médico pertinente o con su médico.