El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por el virus del sarampión, que provoca una erupción cutánea en todo el cuerpo y síntomas similares a los de la gripe. La enfermedad se manifiesta con fiebre alta y malestar general. El sarampión se transmite por la inhalación de gotitas respiratorias propagadas por personas infectadas al toser, estornudar o hablar, o por contacto con superficies contaminadas por estas personas. La incidencia de la enfermedad suele aumentar a finales del invierno y principios de la primavera. Aunque el sarampión es particularmente común en niños pequeños, también puede presentarse en adultos no vacunados o que no han padecido la enfermedad previamente.