Diversos estudios sobre la prevención de pólipos indican el papel potencial de los medicamentos antiinflamatorios como la aspirina, el ibuprofeno y el celecoxib. Específicamente, los hallazgos sugieren que el uso de aspirina puede reducir el riesgo de formación de pólipos entre un 30% y un 50%. Sin embargo, debido a los posibles efectos secundarios graves derivados de dosis incorrectas o del uso incontrolado de dichos medicamentos, su evaluación debe realizarse siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Ajustar los hábitos de vida y la dieta también juega un papel importante en la reducción del riesgo de pólipos. Esto incluye:
* Adoptar una dieta rica en frutas y verduras, reduciendo el consumo de carne roja,
* Realizar actividad física regularmente,
* Evitar el consumo de tabaco y alcohol,
* Mantener un peso saludable.
Estas medidas pueden tener efectos positivos en la prevención de la formación de pólipos o en la reducción de su riesgo.