El proceso de la prueba de esfuerzo en mujeres se gestiona con los pasos adecuados de preparación y aplicación. Antes de la prueba, se aconseja a las pacientes que vistan ropa de dos piezas que permita un movimiento cómodo. Se determina un programa de ejercicio adecuado a la condición física y al historial médico de la persona. Durante este proceso, se colocan electrodos en la zona del pecho según los protocolos estándar, y la actividad cardíaca se monitoriza continuamente durante el ejercicio.