Las pruebas de cribado y diagnóstico prenatal son procedimientos opcionales ofrecidos durante el seguimiento del embarazo. La decisión de someterse a estas pruebas se toma personalmente después de una discusión detallada entre la futura madre y un profesional de la salud, asegurando una comprensión completa de los posibles beneficios, riesgos y resultados de las pruebas. Si bien estas pruebas no son legalmente obligatorias, es importante que la familia sea informada sobre la falta de información médica significativa que podría obtenerse si no se realizan y las posibles implicaciones de ello.