El método de parto para bebés con onfalocele se determina según el tamaño y el contenido del onfalocele, pudiendo ser un parto vaginal o una cesárea. Aunque el parto vaginal puede ser técnicamente posible para onfaloceles pequeños que no contienen el hígado, generalmente se recomienda una cesárea para proteger la integridad del saco del onfalocele y prevenir lesiones orgánicas o hemorragias potencialmente mortales. Además, es crucial que los bebés diagnosticados con onfalocele nazcan en hospitales completamente equipados que ofrezcan las instalaciones médicas necesarias y servicios especializados como cirugía pediátrica y una unidad de cuidados intensivos neonatales.