El diagnóstico de los gusanos intestinales generalmente implica el examen de muestras de heces. A veces, pueden ser necesarias varias muestras de heces para un diagnóstico preciso. También se pueden considerar análisis de sangre como evaluaciones complementarias. Si los padres o cuidadores observan visualmente oxiuros en la región perianal del niño, el tratamiento puede iniciarse sin pruebas diagnósticas adicionales.

Es crucial recordar que las infecciones por gusanos intestinales pueden propagarse rápidamente dentro de un hogar. Por lo tanto, independientemente del medicamento específico utilizado, es esencial tratar a todos los miembros de la familia o contactos cercanos. Durante una infección, se deben observar estrictas prácticas de higiene: la ropa interior debe lavarse a altas temperaturas, plancharse si es posible y las uñas deben mantenerse cortas.

Para proteger a los niños de las infecciones por gusanos intestinales, se deben tomar las siguientes precauciones:

* La lactancia materna durante los primeros 6 meses ofrece un efecto protector.
* Al introducir alimentos complementarios, se debe practicar una higiene meticulosa durante las etapas de preparación, almacenamiento y servicio.
* Al preparar fórmula, use agua confiable, preferiblemente hervida.
* Nunca consuma agua de fuentes desconocidas o agua de pozo.
* Evite la carne cruda y los productos cárnicos.
* Las verduras y frutas destinadas al consumo crudo deben lavarse a fondo.
* Se debe evitar que los niños caminen descalzos sobre la tierra y se debe asegurar que siempre usen zapatos al aire libre.
* El contacto con animales callejeros (gatos y perros) debe minimizarse.