La bronquiectasia es una enfermedad pulmonar crónica, irreversible y progresiva. El diagnóstico temprano y las estrategias de tratamiento efectivas son de importancia crítica en el manejo de esta condición. Si no se trata, los pacientes pueden experimentar ataques de infecciones recurrentes frecuentes, broncoespasmo e insuficiencia respiratoria; a medida que la enfermedad progresa, las complicaciones aumentan. También pueden observarse hemorragias graves y potencialmente mortales (hemoptisis), un aumento en la incidencia de infecciones micobacterianas no tuberculosas y complicaciones sistémicas como la amiloidosis.