El trasplante de hígado es un procedimiento quirúrgico en el que el hígado enfermo de un paciente es reemplazado por la totalidad o una parte de un hígado sano de un donante. Es la opción de tratamiento definitiva y, a menudo, la única para la insuficiencia hepática crónica. A nivel mundial, las cirrosis constituyen la razón más común para el trasplante de hígado, seguidas de ciertas enfermedades congénitas y algunos tumores hepáticos. Este procedimiento altamente complejo debe ser realizado por un equipo experimentado y especializado en un centro médico completamente equipado. El trasplante de hígado va más allá de ser una mera intervención quirúrgica. Para una preparación, trasplante y seguimiento post-trasplante exitosos, es crucial que todas las unidades del centro, desde los quirófanos hasta los laboratorios, las unidades de imagenología hasta la unidad de cuidados intensivos, las salas de hospitalización hasta otros departamentos especializados, sean de alta calidad y colaboren eficazmente.