La cirugía de implante coclear y la recuperación posterior constituyen un proceso significativo. Al alta hospitalaria, los pacientes reciben instrucciones exhaustivas sobre el cuidado de la incisión, incluyendo cómo cambiar los apósitos y monitorear los puntos. Generalmente, se programa una cita de seguimiento aproximadamente una semana después de la cirugía, o en el momento de la activación, para el examen de la incisión y la retirada de los puntos. Los pacientes deben informar de inmediato a su médico cualquier síntoma como aumento del dolor, secreción o fiebre.
Después de la cirugía inicial, habrá un período de curación crucial antes de que se active el dispositivo del implante. Aproximadamente de cuatro a seis semanas después de la operación, se colocarán los componentes externos del implante coclear, que incluyen un micrófono y un procesador de voz. Durante esta sesión, el procesador de voz se programa y activa, lo que permite que el dispositivo interno estimule el nervio coclear en respuesta a los sonidos. Los pacientes también recibirán educación sobre el uso y mantenimiento fundamental del implante. A lo largo de varios meses, los pacientes asistirán a citas de seguimiento para realizar ajustes finos por parte de especialistas. Aprender a usar un implante coclear es un proceso gradual y probablemente implicará visitas con logopedas y audiólogos. En última instancia, los implantes cocleares mejoran significativamente la calidad de vida de las personas con deficiencias auditivas.