Las lesiones cutáneas son comunes en personas con la enfermedad de la mariposa. Los pacientes muestran una alta sensibilidad a la luz solar, y pueden desarrollarse enrojecimiento y ampollas en las áreas de la piel expuestas al sol. Aunque la causa exacta de la enfermedad de la mariposa no se comprende completamente, se sabe que factores ambientales como los rayos ultravioleta (UV), el tabaquismo y el estrés desempeñan un papel desencadenante. Por lo tanto, es esencial que las personas con la enfermedad de la mariposa se protejan de los rayos solares. Al pasar tiempo al aire libre, se recomienda el uso de ropa protectora adecuada, protector solar de alto factor y gafas de sol. Evitar fumar y manejar eficazmente los niveles de estrés también son factores importantes en el control de la enfermedad. Además, una dieta sana y equilibrada, junto con actividad física regular según lo aconsejado por un médico, apoyará la salud general y la calidad de vida.