Una biopsia hepática es un procedimiento que implica tomar una pequeña muestra de tejido del hígado. Esta muestra es examinada posteriormente bajo el microscopio por un patólogo para diagnosticar una lesión o enfermedad hepática sospechada. Los médicos pueden recomendar una biopsia hepática cuando se detectan anomalías en las pruebas de función hepática o en los métodos de imagen. Además, se puede realizar una biopsia para determinar el estadio o la gravedad de una enfermedad hepática conocida. Los resultados de la biopsia ayudan a establecer un diagnóstico preciso y a elaborar el plan de tratamiento o a reajustar el tratamiento existente.