La cirugía de prótesis de rodilla implica la extracción del cartílago de la articulación de la rodilla dañado o artrítico y su reemplazo por una articulación artificial compuesta de componentes metálicos y de polietileno. En esta operación, típicamente se reemplazan la superficie articular inferior del fémur (hueso del muslo) y la superficie articular superior de la tibia (hueso de la espinilla). En algunos casos, la rótula (patella) también puede ser reemplazada. Los componentes protésicos se fijan al hueso con un cemento médico especial. Los pacientes suelen ser movilizados un día después de la cirugía y sus puntos se retiran en 15-20 días.