Aunque los tratamientos a base de hierbas pueden tener efectos de apoyo o curativos para algunas afecciones, en casos como la tiña inguinal, el uso de remedios herbales no científicos o populares, agua salada, colonia, alcohol, aloe vera, aceite de árbol de té o jabones diversos puede irritar la zona y provocar lesiones cutáneas más graves. Tales aplicaciones deben evitarse absolutamente, y se debe consultar a un especialista en Dermatología lo antes posible para un diagnóstico y tratamiento adecuados.