El síndrome de Sjögren puede manifestarse con síntomas graves, que a menudo requieren medicamentos inmunosupresores para controlar la respuesta inmunitaria hiperactiva del cuerpo. Como enfermedad autoinmune, el síndrome de Sjögren se asocia con un mayor riesgo de desarrollar linfoma, un tipo de cáncer de los ganglios linfáticos. En consecuencia, se recomiendan exámenes de detección de cáncer regulares para las personas con esta afección.