La duración de las operaciones quirúrgicas que implican la aplicación de Nitrógeno Líquido (Nitrógeno) varía en función de diversos factores, como la ubicación y el tamaño del tumor, así como su proximidad a estructuras críticas como vasos sanguíneos y nervios. Una operación de este tipo puede durar generalmente entre 10 y 15 horas. Si bien la fase de extirpación del tumor suele durar entre 2 y 3 horas, la aplicación de nitrógeno líquido (nitrógeno) en sí misma dura aproximadamente una hora. Sin embargo, dado que la operación a menudo incluye pasos reconstructivos como la aplicación microquirúrgica y la fijación de un injerto óseo, este procedimiento quirúrgico es prolongado y requiere un alto grado de precisión.