Si un médico sospecha que un individuo puede tener H1N1 u otro tipo de influenza, se pueden recomendar pruebas diagnósticas para confirmar la presencia del virus. El método de diagnóstico más común implica la recolección de una muestra con un hisopo de la nariz o la garganta, la cual se analiza en busca de antígenos de influenza.

Estas pruebas rápidas de antígenos suelen proporcionar resultados en aproximadamente 15 minutos; sin embargo, su fiabilidad puede variar y los resultados no siempre son definitivos. Se pueden obtener resultados más precisos y igualmente rápidos mediante análisis moleculares rápidos. Es importante señalar que una prueba positiva para Influenza A no confirma necesariamente H1N1, ya que existen múltiples cepas de Influenza A.

Diversas pruebas utilizadas en el diagnóstico de la gripe porcina (H1N1) incluyen:
* Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (por ejemplo, RT-PCR)
* Pruebas rápidas de antígenos
* Cultivo y aislamiento viral
* Diagnóstico serológico (pruebas de anticuerpos)
* ELISA

Mientras que las pruebas rápidas de antígenos pueden detectar la presencia de Influenza A y B, la prueba PCR ofrece la capacidad de identificar subtipos específicos, como H1N1 (gripe porcina).