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La biopsia de médula ósea es un procedimiento diagnóstico que se realiza típicamente en un entorno ambulatorio, aunque ocasionalmente puede llevarse a cabo en un quirófano. El procedimiento generalmente implica los siguientes pasos:
1. Preparación: En consulta con el paciente, se decide sobre el uso de anestesia local o sedación. Luego, el paciente se posiciona boca abajo o de lado en la mesa de examen. Antes de comenzar el procedimiento, se monitorean la presión arterial y el pulso del paciente. La zona para la biopsia y la aspiración se expone, y las regiones circundantes se cubren con paños estériles.
2. Selección del sitio: La biopsia se realiza con mayor frecuencia en la parte más prominente de la cresta ilíaca del hueso pélvico.
3. Procedimiento: No se realiza ninguna incisión quirúrgica. Una aguja especializada se avanza cuidadosamente a través de la piel y el tejido subcutáneo hasta alcanzar el hueso. Una vez que la aguja penetra el hueso y entra en la cavidad medular, se retira el estilete (parte perforadora interna).
4. Aspiración de médula ósea: Se conecta una jeringa a la aguja, y una muestra de médula ósea líquida (aspirado) se extrae a un tubo de recolección. Este paso se denomina aspiración de médula ósea.
5. Biopsia de médula ósea: Después de la aspiración, la aguja se avanza aún más en la cavidad medular para obtener una muestra de tejido sólido. Un pequeño cilindro de tejido de médula ósea entra en la luz de la aguja y luego se recolecta.
6. Cuidados post-procedimiento: El riesgo de sangrado después de la biopsia es generalmente muy bajo. Para minimizar y detener cualquier sangrado, se aplica presión en el sitio de inserción de la aguja. Las muestras de aspirado y tejido recolectadas se envían luego al laboratorio de patología para su examen.
7. Recuperación: Si se administró sedación, el paciente es observado durante aproximadamente una hora después del procedimiento. Los pacientes suelen poder salir del hospital caminando, ya que normalmente no se requiere una estancia hospitalaria nocturna.
¿Cómo se realiza una biopsia de médula ósea?
1. Preparación: En consulta con el paciente, se decide sobre el uso de anestesia local o sedación. Luego, el paciente se posiciona boca abajo o de lado en la mesa de examen. Antes de comenzar el procedimiento, se monitorean la presión arterial y el pulso del paciente. La zona para la biopsia y la aspiración se expone, y las regiones circundantes se cubren con paños estériles.
2. Selección del sitio: La biopsia se realiza con mayor frecuencia en la parte más prominente de la cresta ilíaca del hueso pélvico.
3. Procedimiento: No se realiza ninguna incisión quirúrgica. Una aguja especializada se avanza cuidadosamente a través de la piel y el tejido subcutáneo hasta alcanzar el hueso. Una vez que la aguja penetra el hueso y entra en la cavidad medular, se retira el estilete (parte perforadora interna).
4. Aspiración de médula ósea: Se conecta una jeringa a la aguja, y una muestra de médula ósea líquida (aspirado) se extrae a un tubo de recolección. Este paso se denomina aspiración de médula ósea.
5. Biopsia de médula ósea: Después de la aspiración, la aguja se avanza aún más en la cavidad medular para obtener una muestra de tejido sólido. Un pequeño cilindro de tejido de médula ósea entra en la luz de la aguja y luego se recolecta.
6. Cuidados post-procedimiento: El riesgo de sangrado después de la biopsia es generalmente muy bajo. Para minimizar y detener cualquier sangrado, se aplica presión en el sitio de inserción de la aguja. Las muestras de aspirado y tejido recolectadas se envían luego al laboratorio de patología para su examen.
7. Recuperación: Si se administró sedación, el paciente es observado durante aproximadamente una hora después del procedimiento. Los pacientes suelen poder salir del hospital caminando, ya que normalmente no se requiere una estancia hospitalaria nocturna.